Ese bálsamo que me hacía falta

Cuando lo conocí yo tenía 38 años y él 18. Ambos somos del 10 de enero y Capricornio. Yo me llamo Mariel y él se llama Daniel: una rima involuntaria en los nombres. Veinte años exactos. Una no escoge las coincidencias. Veinte años fueron los que vivió mi perrita chihuahua Cuca antes de que se quedara ciega…